En este vídeo digo que los antólogos encuentran los textos “buceando” en la Arqueo Red. La verdad es que no sé si empleo ese verbo en el libro, pero es estupendo para describir la diferencia entre navegar en la red actual (o en la red futura) y sumergirse en esa otra red, o en esas otras redes ocultas en aguas profundas, bucear. En el libro hablo, eso sí, de rastreadores y de algunos métodos de búsqueda especiales, como los topos blancos, que buscan en las zonas oscuras de la red.
Hoy en día, según parece ya existe una red oculta, inadvertida, casi invisible: me parece que entre un 40 y un 80 por ciento de Internet no es rastreado por los motores de búsquedas como Gooogle. Puedes encontrar esas páginas, pero no a través de una búsqueda convencional.
